Historia

Los beneficios de la hierba de trigo son conocidos desde la antigüedad. Las primeras citas del uso de la hierba de trigo como alimento datan del antiguo Egipto. Los egipcios utilizaban el trigo en todas sus formas, incluyendo los brotes de trigo. La cultura egipcia consideraba la planta de trigo joven como un alimento sagrado debido a sus beneficios. Encontramos referencias posteriores en el Antiguo Testamento, en una interpretación de Daniel 4-33 según la cual se narra como el Rey Nabucodonosor se recupera gracias a una dieta de hierba de siete años ​​. Los Evangelios Esenios del Mar Muerto mencionan el valor nutricional de la hierba de trigo: “No sólo el pan de trigo nos puede nutrir. Podemos comer también las hojas tiernas de la hierba. Para que la fuerza de la Madre tierra pueda entrar en nosotros.”

Aunque no ha sido un alimento conocido en el tiempo moderno, sin duda durante siglos, los agricultores han podido observar las mejorías en los animales al consumir pasto de trigo. Los científicos de principios del siglo XX comenzaron a estudiar la hierba de trigo y otras en un esfuerzo por revelar sus misterios nutricionales e incluirla en la alimentación animal.

El consumo de hierba de trigo en el mundo occidental comenzó después de una serie de estudios de investigación llevados a cabo en Kansas por el Ingeniero agrícola Doctor Schnabel y sus colegas. El Dr. Schnabel experimentó con diversas mezclas de forrajes para intentar aumentar la salud y la producción de huevos de pollo durante los meses de invierno. En un principio, no encontró diferencias en la salud de los pollos o en la producción de huevos, pero observo que las gallinas buscaban y consumían preferentemente las hierbas más jóvenes de los cereales, cuando las soltaban para alimentarse. Debida a esta observación incluyó hierba de trigo joven deshidratada en su experimento. Entonces se dio cuenta que las gallinas enfermas se recuperaban rápidamente, el crecimiento era más rápido, y se producía un aumento en la fecundidad. Este hecho hizo que el Dr. Schnabel dirigiera sus investigaciones hacia las propiedades de la hierba de trigo en la nutrición animal. Descubrió que las gallinas podían sobrevivir con una dieta de únicamente hierba de trigo, cosa que no ocurría con ninguna de las otras hierbas testadas, como brotes de brócoli, alfalfa o espinacas.

Durante sus investigaciones el Dr. Schnabel descubrió que la hierba de trigo contenía una amplia variedad de vitaminas, minerales, antioxidantes, enzimas, aminoácidos y ácidos grasos esenciales. Su investigación también identificó un nutriente desconocido en aquella época, (factor wheatgrass)  .

El Dr. Schnabel estaba tan fascinado con el descubrimiento de los beneficios nutricionales del pasto de trigo, que decidió   tomarla el mismo junto a su familia. Durante todo el tiempo que estuvieron tomándola  tanto el como sus hijos permanecieron siempre sanos y no tuvieron caries.

El Dr. Schnable inició la  comercialización de hierba de trigo deshidratada para consumo humano. Sin embargo la auténtica revolución fue iniciada en los años sesenta por la precursora del consumo de hierba de trigo fresca, en forma de jugo, Ann Wigmore.

Ann Wigmore creció en Lituania, donde gracias a su abuela, estuvo en contacto con conocimientos tradicionales sobre el uso de múltiples hierbas. En los años cuarenta Wigmore emigra a Estados Unidos donde comienza a consumir la hierba de trigo fresca. Después de superar varias enfermedades gracias al consumo de jugo de hierba de trigo Ann Wigmore comienza a estudiar sus efectos junto al Dr. H. George Thomas, compartiendo el jugo de hierba de trigo con numerosos amigos y vecinos enfermos. En 1956, funda el Hippocraes Healt Institute en Boston.

Wigmore hizo hincapié en la importancia de la prevención de enfermedades. Para ello  promovió los beneficios de diferentes hierbas y el consumo de alimentos vivos (raw food), en humanos.

En el Instituto Hipócrates se sigue el principio hipocrático: “Que la comida sea tu medicina”. Wigmore creía que muchas de las enfermedades presentes en la sociedad occidental se debían a los malos hábitos y a los productos químicos con los que estamos en contacto diariamente. Para Wigmore las fiebres, inflamaciones y resfriados frecuentes solo son las advertencias de una  complicación más grave. Si estas advertencias se escucharan adecuadamente no se desarrollarían enfermedades graves.

En los años ochenta el Dr. Yoshihide Hagiwara y otros científicos japoneses fundaron el  Hagiwara Institute of Health dedicado a investigar  los usos médicos de la hierba de trigo.

El trabajo iniciado por Schnabel y Wigmore ha dejado huella en la historia, ya que muchas personas conscientes de la salud aprovechan hoy en dia las propiedades beneficiosas de esta potente planta. El consumo de hierba de trigo ha sido ampliamente extendido en Estados Unidos en los últimos sesenta años. En la actualidad numerosos centros de salud usan la hierba de trigo en sus tratamientos. Puedes encontrar clases y seminarios  por todo el mundo, que  muestran los beneficios de consumir hierba de trigo, brotes y otros tipos de comida viva.